Pelirrojo con cerillas
Este hombre que veis aquí, tan majo y pelirrojo (como le gustan a Mr.Prepucio por supuesto), un día encontró una oferta de cerillas y se compró 500000 cajas, por si las moscas. Como luego no sabía que hacer con tantas cerillas se dedicó a construir una maqueta de Minas Tirith con ellas. He aquí los resultados:




Desde aquí nuestro reconocimiento para esta labor que tanto mérito tiene y sin la que la humanidad no podría vivir.
Nota: La historia de la oferta de las cerillas es inventada, pero era para darle más morbo al asunto.
Aaah, el gorro de paja. Cualquier arqueólogo que se precie sabe lo importante que es. Aunque los más refinados prefieren llevar gorros de tela (o incluso de marca como de Coronel Tapioca), los buenos arqueólogos sabemos que lo mejor para las 10 horas de trabajo continuado y de exposición al sol, aparte de la crema, es un gorro de paja que proteja nuestro querido cogote.
